Entre unas rocas había nacido un hermoso tulipán. Era esbelto y llamativo por sus arduos colores, era sin duda una maravilla, pero a la vez, una hermosura perdida. Nadie le veía, nadie le admiraba, nadie le reconocía por sus atributos, por ser hermosa y sin igual como las otras. Ésta en una mañana estalló en llanto y exclamó: “De qué me vale ser especial, sino tengo con quien vivir! De qué me vale ser especial, si nadie sabe de mí existir! De qué me vale ser hermosa, si nadie se percata de ello! De qué me vale ser un tulipán único, si nadie se fijará en mi...!
Una golondrina que veía, le dijo: “Quizás unas rocas ocultan tu belleza, pero yo, desde esta altura puedo verla. Te admiro por quien eres y paso todos los días para verte a ti, me admiro de tu serenidad y de tu dulzura, y aunque pienses que estas sola y que nadie quiere saber de ti, yo te digo que si pensabas esto, quiero que lo quites de ti”, y ésta alzó su vuelo y se perdió entre los árboles.
El tulipán dijo para si: “De qué me vale que me diga que soy hermosa y admirable y que soy especial, si en dos segundos se aparta de mi y nuevamente quedo en mi soledad...”, mas las rocas que estaban a su alrededor cubriéndola, abrieron sus bocas y dijeron a ésta: “Nosotras estamos aquí, guardándote como una fortaleza, y te amamos y te admiramos, eres nuestra doncella, única y hermosa, como tu ninguna, eres mas bella que una estrella, eres una princesa”, mas el tulipán contestó: “Ustedes andan conmigo, me han visto nacer y crecer; mas bien son mi familia, y, qué familia dice a su hija que es fea? mas bien le halagan y le traen grandes sorpresas. Quiero a alguien que me ame, quiero alguien que me halague, quiero alguien que esté conmigo en mi soledad, me abrace y diga que como yo no hay nadie”, mas bien el Sol abrió su boca y le dijo a ésta: “Heme aquí. Yo soy alto, y con mi resplandor te abrazo día a día, te fortalezco con mi aura, y te admiro día a día. Yo te digo que eres especial y que contigo siempre estoy”, mas el tulipán dijo a éste: “Reconozco que eres casi mi vida y que por mucho tiempo me has fortalecido, me has abrazado en los días de mi quebranto y levantado mi ánimo con tu llegada, pero tu solo puedes darme abrigo en el día, pues en las tardes te apartas y no te veo, mas quiero a alguien 24 horas. Que cuando duerma abrace mi respirar, que cuando amanezca me bese con su mirar, que en las noches me cubra con su ternura y diga que como yo ninguna”, mas ya eran las 5:59 p.m. y éste no pudo decir nada más, tuvo que esconderse. Pero una estrella había escuchado parte del tema con su llegada, y dijo al tulipán: “Yo puedo ser tu amor. Llego de noche y te caliento con mi resplandor, abrazo tu respirar y diría que soy una estrella con suerte, por tener como amada un tulipán tan diferente!”, mas éste contestó: “No podrías, pues nunca compartirías. Llegas de noche cuando el sueño a mi me visita, y de que me vale que abrases mi partida y en el día no tenga recuerdos, ahora me vez por segundos, mas en unos minutos dormiré y no te veré”, y la estrella lloró y dijo: “Es cierto”, y el tulipán no paraba de lamentarse y de llorar, mas el aire, al que no veía, le dijo: “A este no llores más, hay uno que te puede ayudar. Se llama el Alfa y el Omega, le dicen el León de Judá, el creó los cielos, los mares y tu bienestar; y como así creó tu vida, tu pareja Él ha de trasladar”, el tulipán dijo a éste: “Tú has estado conmigo. Eres el único con quien puedo estar. Lo único que tienes es que no te puedo admirar”, mas el viento contestó: “No busques con tus fuerzas, pues podrías fallar, el Dios de los cielos y creador tuyo tiene una sorpresa para ti sin dudar. Él creó a la semilla y la abonó con su amor. Le hizo crecer sobre piedras y le ocultó como a doncella preciada, para protegerla de algún error. Mas Él ha de traer a tu vida tu pareja idónea, la cual no es la luna ni el sol, la cual tampoco es el cielo ni su resplandor, el cual no soy yo el viento, sino solo lo sabe Dios”. Éste calló y su corazón se llenó de emoción, y preguntó al viento: “El Alfa y el Omega, ha de brindarme lo que anhelo?”, y el viento contestó: “Sí”. El tulipán le dijo: “Estoy escondida entre estas rocas y nadie me verá. No hay rastros de tulipanes sobre toda esta ciudad, como, pues, dices que Él lo hará?”, y el viento contestó: “El Dios de toda gloria lo traerá. Él se distingue por sus maravillas y por su astucia que marca los tiempos e impacta en cada ciudad. Él fue quien dividió el mar, quien hizo descender fuego de los cielos y consumir a baal. Él creo las Pléyades, el Orión y todo lo que tú puedes admirar. Y, si Él hizo todas estas cosas maravillosas, cuánto más a ti, acaso no te sorprenderá? Entonces el tulipán creyó y cambio su aspecto, alabó al Alfa y Omega y exclamó: “Mi confianza puesta en ti está, porque tu eres único e incomparable, y tu diestra sobre mí pondrás. Tú fijaste los cielos y dispusiste en tu corazón hacerme bien. No ha sido error nada, pues tú tienes un plan para mí, y aunque no entienda tu tiempo ni tus secretos, esperaré. Y mientras llegue tu sorpresa, no lloraré, sino que cantaré...”, y así lo hizo. Cantaba todos los días y deleitaba con su cántico a todos, hablaba maravillas para exaltar al creador. Muchas aves y plantas abrían sus oídos y sus ojos para ver a este tulipán, le admiraban, y decían de éste: “Cuan grande cosas habla!”, y su gloria y dulzura hicieron que muchos fijaran su mirada sobre él. Su nombre fue expuesto a través de los mares y los cielos, y en muchos lugares se hablaba de él. Entonces un ave del norte vino para escuchar y admirar la hermosura del tulipán, sin darse cuenta que sobre sus plumas se había estancado una pequeña semilla, la que con la llegada del viento y sacudiendo fuerte el plumaje del ave, cayó al lado del tulipán, y sin darse cuenta, con su canto y su hablar, aquella semilla crecía, al punto de hacerse un hermoso tulipán, esbelto y guapo. Todos dijeron: “Otro tulipán! De dónde ha nacido?, y el viento dijo: “Todo es al tiempo de Jehová. Él prometió y cumplió, y tu pareja entregó”, y todos se regocijaron y exaltaron a Dios, y al tiempo y días, aquel lugar fue repleto de tulipanes, hasta formar un hermoso valle, el cual esta escondido en algún lugar del mundo, para que el hombre no pueda quitar su felicidad, pues el que prometió cumple, y el amor que predestinó para tu vida llegará, y sobre su corazón los guardara el Señor!!

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó, varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y dijo Dios no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar, y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. GENESIS Cáp. 2 y 3.No sé por cuánto tiempo te has sentido como el tulipán que usé de referencia. Quizás muchas veces has llorado y preguntado: “por qué no puedo ser feliz?”; “por qué no tengo pareja?”, quizás te has sentido muchas veces angustiado, tal vez no te sientes halagado o halagada como quisieras, quizás aquellas rocas que rodeaban al tulipán, las cuales dijo que eran su familia son las que te halagan y te dicen que eres especial, quizás han venido algunos a tu vida, pero no han sido los indicados, quizás tienen cosas buenas, pero no llenan los requisitos, y por causa de esto has caído en gran confusión, tal vez en tu iglesia o en tu ciudad no hay muchachos o muchachas de tu agrado, pero también Adán se sintió así, quizás se sintió solo, y de la nada Dios le dio una pareja. En un abrir y cerrar de ojos Dios hizo que el corazón de Adán fuese trasportado a una dimensión de amor. Así no crees que pueda hacer Dios contigo? Dios creó todo para el hombre y la mujer; Él dijo: “fructificad y multiplicaos, llenad y sojuzgadla, señoread”, pero no solo al hombre, sino a una pareja. Él creó todo para que dos personas que se amen puedan llevar a cabo esta misión y esta misión esta escrita para ti también. Quiero decirte que no estarás solo para siempre, quiero decirte que Dios traerá a tu vida tu pareja idónea, quiero decirte que en medio de la espera no te angusties mas, no llores más y en lugar de ello que exaltes y glorifiques, y sigas en la encomienda, y trabajando a lo que el Señor te ha llamado. Él ha prometido bendecirte, y te dice en esta hora: He aquí yo estoy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. GENESIS Cáp. 28;15.
Como aquel tulipán que se sentía oculto, y por el que nadie se interesaba, mas estaba guardado por aquellas rocas, así te guarda Dios de algún error, porque Él ha prometido bendecirte, y tu pareja el la traerá. Quizás muchos han venido con intenciones de lastimarte, o no han venido con un corazón sincero, el cual Dios ve, y evita que llegue a ti, para no verte sufrir, mas así como trajo a aquel tulipán su pareja, en un abrir y cerrar de ojos, así como en un abrir y cerrar de ojos puso delante de Adán a la mujer que sería su pareja, así Dios también la traerá a tu vida. Dios te dice en este momento: “espera en mi, yo soy el que te guardo, soy el que te protejo, y yo he visto tu angustia; pero te digo que no te dejaré hasta que haga contigo lo que me propuse, que es hacerte feliz, darte la paz que sobrepasa todo entendimiento, y entregaré en tu manos tus anhelos, y tu pareja está en mis manos desde antes que hubieses nacido, tan solo espera en mí, glorifícame y no te angusties, porque cuando menos lo esperes, delante de ti lo pondré.”
Estad quietos y conoced que yo soy Dios. SALMOS Cáp. 46;10
Yo soy aquel tulipán y hoy yo te nombro como tal también, mas oré y Él me respondió, y con palabras que no entendí al momento me respondió, me dijo: “espera en mi, y yo haré”, me dijo: “yo soy tu consolador y he prometido bendecirte con gran bendición”, Él me dijo: “yo la tengo sobre mi mano, tan solo sigue trabajando y adorando, porque en el momento en que menos lo esperes la pondré delante de ti”, Él dijo: “yo trabajo en ti y te perfecciono para mi obra, y aun queda mucho por hacer y mucho por trabajar, espera y séme fiel y te prometo que te brindaré un amor del cual jamás te hayas imaginado!” y le creo; y tu, le crees?
Y con esto culmino según el que me envió: Bienaventurado el que Creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. LUCAS Cáp. 1;45.
Del Señor para mí y de mí para ustedes, su hermano en Cristo que les ama Steven Joseph Hedrington Bajo el ministerio escrito: “Ministrando al alma”.
Pido a todo lector, que ha sido ministrado o bendecido bajo cada escrito, que mantenga viva la oración por este ministerio que me ha entregado el Señor y por “llevando el amor que restaura” que es un ministerio de cántico y predicación basándose en la restauración de vidas heridas y adoración a Dios, se los voy agradecer y el Señor también! Dios les guarde, Dios les ama y Dios les continúe bendiciendo!
Recuerda esto, “dad por gracia, lo que por gracia has recibido”, comparte con tus hermanos este escrito!.
Una golondrina que veía, le dijo: “Quizás unas rocas ocultan tu belleza, pero yo, desde esta altura puedo verla. Te admiro por quien eres y paso todos los días para verte a ti, me admiro de tu serenidad y de tu dulzura, y aunque pienses que estas sola y que nadie quiere saber de ti, yo te digo que si pensabas esto, quiero que lo quites de ti”, y ésta alzó su vuelo y se perdió entre los árboles.
El tulipán dijo para si: “De qué me vale que me diga que soy hermosa y admirable y que soy especial, si en dos segundos se aparta de mi y nuevamente quedo en mi soledad...”, mas las rocas que estaban a su alrededor cubriéndola, abrieron sus bocas y dijeron a ésta: “Nosotras estamos aquí, guardándote como una fortaleza, y te amamos y te admiramos, eres nuestra doncella, única y hermosa, como tu ninguna, eres mas bella que una estrella, eres una princesa”, mas el tulipán contestó: “Ustedes andan conmigo, me han visto nacer y crecer; mas bien son mi familia, y, qué familia dice a su hija que es fea? mas bien le halagan y le traen grandes sorpresas. Quiero a alguien que me ame, quiero alguien que me halague, quiero alguien que esté conmigo en mi soledad, me abrace y diga que como yo no hay nadie”, mas bien el Sol abrió su boca y le dijo a ésta: “Heme aquí. Yo soy alto, y con mi resplandor te abrazo día a día, te fortalezco con mi aura, y te admiro día a día. Yo te digo que eres especial y que contigo siempre estoy”, mas el tulipán dijo a éste: “Reconozco que eres casi mi vida y que por mucho tiempo me has fortalecido, me has abrazado en los días de mi quebranto y levantado mi ánimo con tu llegada, pero tu solo puedes darme abrigo en el día, pues en las tardes te apartas y no te veo, mas quiero a alguien 24 horas. Que cuando duerma abrace mi respirar, que cuando amanezca me bese con su mirar, que en las noches me cubra con su ternura y diga que como yo ninguna”, mas ya eran las 5:59 p.m. y éste no pudo decir nada más, tuvo que esconderse. Pero una estrella había escuchado parte del tema con su llegada, y dijo al tulipán: “Yo puedo ser tu amor. Llego de noche y te caliento con mi resplandor, abrazo tu respirar y diría que soy una estrella con suerte, por tener como amada un tulipán tan diferente!”, mas éste contestó: “No podrías, pues nunca compartirías. Llegas de noche cuando el sueño a mi me visita, y de que me vale que abrases mi partida y en el día no tenga recuerdos, ahora me vez por segundos, mas en unos minutos dormiré y no te veré”, y la estrella lloró y dijo: “Es cierto”, y el tulipán no paraba de lamentarse y de llorar, mas el aire, al que no veía, le dijo: “A este no llores más, hay uno que te puede ayudar. Se llama el Alfa y el Omega, le dicen el León de Judá, el creó los cielos, los mares y tu bienestar; y como así creó tu vida, tu pareja Él ha de trasladar”, el tulipán dijo a éste: “Tú has estado conmigo. Eres el único con quien puedo estar. Lo único que tienes es que no te puedo admirar”, mas el viento contestó: “No busques con tus fuerzas, pues podrías fallar, el Dios de los cielos y creador tuyo tiene una sorpresa para ti sin dudar. Él creó a la semilla y la abonó con su amor. Le hizo crecer sobre piedras y le ocultó como a doncella preciada, para protegerla de algún error. Mas Él ha de traer a tu vida tu pareja idónea, la cual no es la luna ni el sol, la cual tampoco es el cielo ni su resplandor, el cual no soy yo el viento, sino solo lo sabe Dios”. Éste calló y su corazón se llenó de emoción, y preguntó al viento: “El Alfa y el Omega, ha de brindarme lo que anhelo?”, y el viento contestó: “Sí”. El tulipán le dijo: “Estoy escondida entre estas rocas y nadie me verá. No hay rastros de tulipanes sobre toda esta ciudad, como, pues, dices que Él lo hará?”, y el viento contestó: “El Dios de toda gloria lo traerá. Él se distingue por sus maravillas y por su astucia que marca los tiempos e impacta en cada ciudad. Él fue quien dividió el mar, quien hizo descender fuego de los cielos y consumir a baal. Él creo las Pléyades, el Orión y todo lo que tú puedes admirar. Y, si Él hizo todas estas cosas maravillosas, cuánto más a ti, acaso no te sorprenderá? Entonces el tulipán creyó y cambio su aspecto, alabó al Alfa y Omega y exclamó: “Mi confianza puesta en ti está, porque tu eres único e incomparable, y tu diestra sobre mí pondrás. Tú fijaste los cielos y dispusiste en tu corazón hacerme bien. No ha sido error nada, pues tú tienes un plan para mí, y aunque no entienda tu tiempo ni tus secretos, esperaré. Y mientras llegue tu sorpresa, no lloraré, sino que cantaré...”, y así lo hizo. Cantaba todos los días y deleitaba con su cántico a todos, hablaba maravillas para exaltar al creador. Muchas aves y plantas abrían sus oídos y sus ojos para ver a este tulipán, le admiraban, y decían de éste: “Cuan grande cosas habla!”, y su gloria y dulzura hicieron que muchos fijaran su mirada sobre él. Su nombre fue expuesto a través de los mares y los cielos, y en muchos lugares se hablaba de él. Entonces un ave del norte vino para escuchar y admirar la hermosura del tulipán, sin darse cuenta que sobre sus plumas se había estancado una pequeña semilla, la que con la llegada del viento y sacudiendo fuerte el plumaje del ave, cayó al lado del tulipán, y sin darse cuenta, con su canto y su hablar, aquella semilla crecía, al punto de hacerse un hermoso tulipán, esbelto y guapo. Todos dijeron: “Otro tulipán! De dónde ha nacido?, y el viento dijo: “Todo es al tiempo de Jehová. Él prometió y cumplió, y tu pareja entregó”, y todos se regocijaron y exaltaron a Dios, y al tiempo y días, aquel lugar fue repleto de tulipanes, hasta formar un hermoso valle, el cual esta escondido en algún lugar del mundo, para que el hombre no pueda quitar su felicidad, pues el que prometió cumple, y el amor que predestinó para tu vida llegará, y sobre su corazón los guardara el Señor!!

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó, varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y dijo Dios no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar, y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. GENESIS Cáp. 2 y 3.No sé por cuánto tiempo te has sentido como el tulipán que usé de referencia. Quizás muchas veces has llorado y preguntado: “por qué no puedo ser feliz?”; “por qué no tengo pareja?”, quizás te has sentido muchas veces angustiado, tal vez no te sientes halagado o halagada como quisieras, quizás aquellas rocas que rodeaban al tulipán, las cuales dijo que eran su familia son las que te halagan y te dicen que eres especial, quizás han venido algunos a tu vida, pero no han sido los indicados, quizás tienen cosas buenas, pero no llenan los requisitos, y por causa de esto has caído en gran confusión, tal vez en tu iglesia o en tu ciudad no hay muchachos o muchachas de tu agrado, pero también Adán se sintió así, quizás se sintió solo, y de la nada Dios le dio una pareja. En un abrir y cerrar de ojos Dios hizo que el corazón de Adán fuese trasportado a una dimensión de amor. Así no crees que pueda hacer Dios contigo? Dios creó todo para el hombre y la mujer; Él dijo: “fructificad y multiplicaos, llenad y sojuzgadla, señoread”, pero no solo al hombre, sino a una pareja. Él creó todo para que dos personas que se amen puedan llevar a cabo esta misión y esta misión esta escrita para ti también. Quiero decirte que no estarás solo para siempre, quiero decirte que Dios traerá a tu vida tu pareja idónea, quiero decirte que en medio de la espera no te angusties mas, no llores más y en lugar de ello que exaltes y glorifiques, y sigas en la encomienda, y trabajando a lo que el Señor te ha llamado. Él ha prometido bendecirte, y te dice en esta hora: He aquí yo estoy contigo, y te guardaré por donde quiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. GENESIS Cáp. 28;15.
Como aquel tulipán que se sentía oculto, y por el que nadie se interesaba, mas estaba guardado por aquellas rocas, así te guarda Dios de algún error, porque Él ha prometido bendecirte, y tu pareja el la traerá. Quizás muchos han venido con intenciones de lastimarte, o no han venido con un corazón sincero, el cual Dios ve, y evita que llegue a ti, para no verte sufrir, mas así como trajo a aquel tulipán su pareja, en un abrir y cerrar de ojos, así como en un abrir y cerrar de ojos puso delante de Adán a la mujer que sería su pareja, así Dios también la traerá a tu vida. Dios te dice en este momento: “espera en mi, yo soy el que te guardo, soy el que te protejo, y yo he visto tu angustia; pero te digo que no te dejaré hasta que haga contigo lo que me propuse, que es hacerte feliz, darte la paz que sobrepasa todo entendimiento, y entregaré en tu manos tus anhelos, y tu pareja está en mis manos desde antes que hubieses nacido, tan solo espera en mí, glorifícame y no te angusties, porque cuando menos lo esperes, delante de ti lo pondré.”
Estad quietos y conoced que yo soy Dios. SALMOS Cáp. 46;10
Yo soy aquel tulipán y hoy yo te nombro como tal también, mas oré y Él me respondió, y con palabras que no entendí al momento me respondió, me dijo: “espera en mi, y yo haré”, me dijo: “yo soy tu consolador y he prometido bendecirte con gran bendición”, Él me dijo: “yo la tengo sobre mi mano, tan solo sigue trabajando y adorando, porque en el momento en que menos lo esperes la pondré delante de ti”, Él dijo: “yo trabajo en ti y te perfecciono para mi obra, y aun queda mucho por hacer y mucho por trabajar, espera y séme fiel y te prometo que te brindaré un amor del cual jamás te hayas imaginado!” y le creo; y tu, le crees?
Y con esto culmino según el que me envió: Bienaventurado el que Creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. LUCAS Cáp. 1;45.
Del Señor para mí y de mí para ustedes, su hermano en Cristo que les ama Steven Joseph Hedrington Bajo el ministerio escrito: “Ministrando al alma”.
Pido a todo lector, que ha sido ministrado o bendecido bajo cada escrito, que mantenga viva la oración por este ministerio que me ha entregado el Señor y por “llevando el amor que restaura” que es un ministerio de cántico y predicación basándose en la restauración de vidas heridas y adoración a Dios, se los voy agradecer y el Señor también! Dios les guarde, Dios les ama y Dios les continúe bendiciendo!
Recuerda esto, “dad por gracia, lo que por gracia has recibido”, comparte con tus hermanos este escrito!.

Parabéns meu amigo!
ResponderEliminaragora somos companheiros no blog tbm jejeje
Shalom!
sim, agora companheiros, estou obrigado contigo jeje.
ResponderEliminarjeje vc está agradecido... eu entendi.. Deus te muita inspiração para escrever mensagens tão belas!
ResponderEliminarSimplemente...BELLO !!!
ResponderEliminarGloria a Dios por tu vida Steven, que te siga llenando el corazòn de cosas bellas que ministren nuestras almas...Dios te bendice hermanito
De Mexico con amor ... Lourdes
No hay una sola palabra en este escrito que no haya tocado mi alma, mi ser, mi corazón. En este preciso momento yo estoy como ese tulipán. Dios mismo me ha visitado a través de tu escrito. Dios te conceda a ti todo lo que anhela tu corazón ahora y siempre!!!
ResponderEliminarLes invito a compartir en http://lahermosuradelasantidad.blogspot.com/
ResponderEliminarUn abrazo en Cristo
Ysabel Del Carmen Montesino: Al CREADOR le doy tantas GRACIAS por haber puesto ante mi mirada este bello relato. Muchas veces nos quejamos tanto, porque no vemos la llegada de algo que tanto ahnelamos, sin darnos cuenta que el tiempo de Dios es perfecto y que su BENDICIÓN llegará no cuando nosotros queramos sino cuando el lo disponda. Solo debemos tener FE Y PASIENCIA !!!!!!...
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